(De 145 millones de años viajamos al año 2011)

Los ornitópodos eran seres gregarios. Su fuerza radicaba en la manada, en la familia.

A pesar de todos los defectos, desavenencias, diferencias de caracteres y problemas, existe una familia muy similar a cualquier otra, que habita en la novela

El tiempo que nos une de Alejandro Palomas.

Para sus integrantes su fuerza principal es estar juntas, o más bien, sentirse juntas.

Y dice así:

Bajamos las cinco cogidas del brazo por el camino de roca que desciende en curva hasta el embarcadero, donde La Aurora y Jacinto nos esperan como dos perros viejos, cada una a lo suyo, en silencio, respirando juntas aunque no a la vez. Solas no. Quizá un poco más vivas”.