Hoy somos pocos. Pero nuestros antepasados íberos y otras civilizaciones ya ocuparon en gran número íntegramente el territorio de El Castellar hace más de 2000 años. Y no solo con pequeños asentamientos (varios hay por el término municipal), sino con lo que pudo ser la gran ciudad y el centro neurálgico de un amplio territorio (en lo que hoy los arqueólogos llaman yacimiento del Cerro de las Majadas y/o Moratilla). No hay más que echar un vistazo a la foto aérea del sitio para vislumbrar, ahí semiocultos, los muros de las calles, casas y demás elementos arquitectónicos. Las vistas desde el enclave, de unas ocho hectáreas y a modo de atalaya, son increíbles y alcanzan muchos pueblos actuales que también serían puntos habitados por aquellas civilizaciones. Ojala algún día los trabajos arqueológicos puedan profundizarse para hacer de este yacimiento un lugar de referencia en el estudio de los íberos y de otras civilizaciones en Aragón (a modo, por ejemplo, del poblado ibérico de Azaila). El lugar, protegido por la Ley, lo merece.