(De 125 millones de años viajamos al 1990)

Ante el Tastavinsaurus que descansó en la sierra que adorna este precioso lugar, qué mejor broche final para este Dinopaseo literario, que un párrafo de la obra escrita por Michel Crichton, Parque Jurásico.

Una reflexión perfecta que salta del libro a la vida real de muchas personas que viven y luchan día a día por el futuro de lugares cada vez más olvidados, aún siendo valiosos y bellos.

Hacerlo resultaba difícil, costoso y era improbable que funcionara. Pero era posible, si alguien tenía interés en intentarlo”.