(De 145 millones de años viajamos al año 1605)

Y como ante la huella de un gigante nos hallamos, de

El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha del gran

Miguel de Cervantes nos acordamos:

La ventura va guiando nuestros pasos mejor de lo que acertáramos a desear, porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o pocos más desaforados gigantes, con quien pienso hacer batalla y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer, que esta es buena guerra y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente de sobre la faz de la tierra”.

Este pasaje en el que el idealismo de D. Quijote confunde unos molinos de viento con gigantes, ha pasado a la historia como símbolo de lo “quijotesco”, es decir, de la lucha de los hombres contra enemigos imaginarios o la defensa de una idea o una actitud de la vida más allá de la razón y el sentido común.

¡GRACIAS A LOS ETERNOS “QUIJOTES”!